Yendo de camino, Donato se mostraba impaciente, no podía permitir seguir perdiendo como a lo largo de su vida lo había hecho.
Desde muy corta edad había tenido que soportar las pérdidas en su vida, resignarse a un “no será esta vez", pero en aquel día Donato se había prometido no renunciar al amor de Fiorella.
El auto iba a toda prisa, mientras que los recuerdos de Donato lo acechaban, su vida solitaria no había sido nada fácil de sobrellevar, entre peleas, retos y constantes persecuciones hab