Capítulo 23 : Tiffany, no me hagas cumplir lo que dije.
Maximiliano no podía porque se había quedado completamente estático cuando Tiffany lo besó, tampoco pudo explicar por qué, a pesar de que sus manos se hicieron un puño, él le permitió a ella seguir moviendo sus labios de aquella manera tan dulce sobre los suyos.
Maximiliano se cuestionó una y otra vez los motivos por los que debía marcharse de aquella habitación en aquel mismísimo instante, pero, aunque quería, no parecía que su cuerpo fuera a obedecerle. La mujer frente a él se apartó después