Narrado por Myra
No puedo apartar la vista.
Alaric ya no es un anciano. Ya no es ni siquiera un hombre. Lo que está frente a nosotros respira como un animal, pero sus ojos… sus ojos siguen siendo los de alguien que piensa. Alguien que decide.
Un monstruo.
El fuego bloquea la salida.
Bardok se mueve primero.
No duda. Se lanza con todo el cuerpo, como si su rabia tuviera peso.
—¡Atrás! —ruge.
Selara, con el costado golpeado, se incorpora como puede. Su mano tiembla, pero levanta la barbilla. No