Narrado por Myra
Me siento distinta.
No es solo que sigo viva. Es como si algo dentro de mí hubiera despertado y ahora mirara el mundo con otros ojos. Mis manos tiemblan, pero no de miedo. Siento calor en la sangre, como una fuerza que no conozco… y que no sé si podré controlar.
Frente a mí, Alaric se sacude el polvo, encorvado, enorme, monstruoso.
Se ríe.
El sonido rebota en las paredes del calabozo.
—Mírate… —gruñe—. Crees que porque brillaste un segundo, ya eres algo.
Aprieto los dientes y c