Narrado por Myra
Cinco días.
Cinco días desde que Evelyn salió del calabozo.
Cinco días en los que he vivido con el corazón dividido, y aun así… he sido feliz.
Me odio por eso.
Porque la felicidad no debería crecer en una mentira.
Pero creció.
Ha crecido en sus manos. En sus besos. En la forma en que me toma por la cintura cuando cree que me estoy alejando. En las noches en las que hemos hecho el amor en lugares que nunca deberían haber sido sagrados: contra una pared del pasillo, sobre la alfo