Erick, estaba totalmente decidido a callar a Linda de una bofetada. Su mano estaba alzada y cegado por la ira arrojó su mano con violencia contra el rostro de la joven, pero su palma jamás impactó con la mejilla de ella. Jorge, su hermano menor le sostuvo de la muñeca con fuerza, evitando que cometiera una locura y Erick se sintió humillado, más aún, al ver la expresión altanera de la joven quien en ningún momento se amedrentó por su acción.
—No te atrevas a ponerle ni un maldito dedo encima, E