Lana
Iba a dejar la compañía después de esa mañana llena de agujeros de astillas entre Leon y yo.
— Espera Lana.
— ¿Qué pasa? — Me sorprende que Gabriela haya venido a hablar conmigo, ella es siempre una de las que hablan muy mal de mí.
— Necesito que me acompañes al hospital, hay alguien que necesita hablar contigo.
— ¿En el hospital?
Ella asintió, pidió un taxi y entramos.
— Rafael no se va a sentar hasta que se ponga en contacto contigo.
— ¡No conozco a ningún Rafael! — Respondí enseguida.
—