Sasha
Los días que siguieron a mi regreso fueron un torbellino de sentimientos contradictorios. La éxtasis de volver a ver a Adrian, el dolor de encontrarme en un cuerpo que parece traicionarme, y esa impresión persistente de no estar completamente aquí. Cada gesto, cada palabra intercambiada con él parece envuelta en una extraña neblina, como si una parte de mí permaneciera atrapada en el más allá, esperando reintegrarse por completo a este mundo.
A menudo lo observo, como una espectadora ajen