Adrián
El mundo a mi alrededor parece encogerse, comprimirse, y puedo sentir el peso de lo desconocido que se posa sobre mis hombros. Sasha sigue paralizada, sus ojos bien abiertos, anclados en la oscuridad donde el hombre misterioso ha desaparecido. Sus palabras resuenan en mi cabeza, como una advertencia, un eco lúgubre de lo que podría suceder. "La hora de la elección se acerca."
La miro, preocupado, mientras intento disipar la bruma que invade mis pensamientos. La atmósfera se vuelve pesada