Entendí lo que Daniel quería decir. En la empresa, Hugo estaba siempre al acecho, listo para hacerse con el control. Marcos, de vez en cuando, me comentaba sobre la situación en la compañía; efectivamente, Hugo estaba comprando lealtades y tratando de atraer a los accionistas.
Si hasta Fernando ya no estaba apoyando a Daniel, tal vez realmente era hora de cambiar de heredero.
—Karla, tú piensas que soy el afortunado señor Castillo, pero no tienes idea de que no soy el futuro heredero. El abuelo