La aparición repentina de Karla no pasó desapercibida para los periodistas, que rápidamente dirigieron todas sus cámaras hacia ella.
Antes, Daniel temía que yo dijera algo inapropiado ante los medios y solo traía a aquellos con quienes tenía buena relación. Esta vez, no tenía tantas reservas; la cantidad de medios presentes era considerable, y también había curiosos observando desde los alrededores.
Karla lucía desaliñada y había perdido al menos treinta kilos, completamente diferente a la últim