CAPÍTULO 38

El tono brusco de mi móvil me sobresalta. Ghato empieza a maullar sin parar y descuelgo el teléfono. Es Jesús. Su voz grave y profunda resuena en mis oídos:

―Luis acaba de salir ya.

Tengo tiempo para mirar de reojo el calendario, que pende de la nevera de Susana: veintiocho, día de los Inocentes.

―Venga ya, Jesús ―le digo sin creérmelo.

―Que sí, que lo han soltado. Ahora mismo está con Toni. Ha ido a su casa. ¿Irás tú también? Te están esperando.

El pánico se agolpa en mi garganta.

―…

―Escúcham
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP