El aire frío se colaba por las rendijas del edificio abandonado, generando un silencio casi absoluto, salvo por el eco de las voces de Clara y Sofía. El horizonte, iluminado débilmente por las luces de la ciudad, parecía observarlas con una mirada distante, ajena a la tensión que se respiraba en la sala. Clara no podía dejar de procesar las palabras de Sofía, esas palabras que resonaban en su mente con una claridad aterradora.
-"El pacto no solo se trata de dinero ni poder. Se trata de controla