Sofía sabía que el tiempo corría en su contra, y aunque la adrenalina la mantenía alerta, no podía ignorar la magnitud de lo que enfrentaba. La red que Felipe había tejido era compleja y profunda, más de lo que inicialmente había imaginado. Había fallado al subestimar lo que el hombre era capaz de crear, y ahora, la única forma de detenerlo era encontrar una grieta en su imperio antes de que todo colapsara. Pero, por primera vez en mucho tiempo, Sofía se sintió impotente. ¿Cómo se derrotaba a u