Clara miraba la ciudad a través de la ventana del edificio, el bullicio y las luces parpadeantes abajo parecían ajenos a la tormenta que se desataba en su interior. El sol comenzaba a ponerse, tiñendo el cielo con tonos cálidos de anaranjado y rosa, pero dentro de ella todo estaba oscuro. Las palabras de Sofía seguían flotando en su mente, retumbando como un eco que no podía callar. Un pacto, fuerzas invisibles, entidades más allá de la comprensión humana. ¿Qué tenía que ver todo esto con ella?