La noticia de la fuga de Clara fue como un rayo que atravesó la calma tensa que había reinado en la oficina de Isabela. En cuestión de minutos, su mente comenzó a formular preguntas sin respuestas. ¿Cómo había logrado escapar? ¿Quién la había ayudado? ¿Y lo más importante: qué significaba esto para su imperio?
El pánico no era algo que Isabela soliera experimentar, pero en ese momento, algo se agitaba en su interior. La pérdida de Clara representaba mucho más que el fracaso de un simple plan. E