Narrado por Anya
El crepitar del fuego en la chimenea era el único sonido que rompía el silencio opresivo de la cabaña. Las sombras danzaban en las paredes de madera, reflejando el tumulto que se desataba en mi interior. Aiden seguía desaparecido, y aunque todos a mi alrededor parecían resignarse a su pérdida, yo me aferraba a la certeza de nuestro vínculo. Lo sentía, débil pero persistente, como un hilo de plata que se negaba a romperse.
Elara entró en la habitación, su expresión grave. Habíam