Una pequeña luz de esperanza.
Bastien estaba en el despacho, golpeando su cabeza con un lápiz, su barba se veía descuidada al igual que su cabello, había bajado de peso, grandes ojeras decoraban su rostro, 5 meses sin Kate le habían pasado la cuenta.
Lucca entraba en el despacho con una bandeja con comida.
— Bastien come algo, no me servirás de nada si encontramos a Kate y te me desmayas al primer tiroteo.
— Está bien déjalo ahí.
— Lo mismo me dijiste ayer y vi que shadow comiéndose la comida.
— ¿No se te va nada verdad?
—