Te creo amor, te creo
Kate dormía abrazada a la almohada, inhaló su aroma y abrió los ojos lentamente, en ella estaba el polerón de Bastien, aunque su aroma estaba en él, no era lo mismo que tener a Bastien a su lado, se sentó y lo llevó a su nariz, se puso de pie siguiendo el aroma de la comida, su bebé se revolvía como un pez en su pancita, llegó a la cocina y ahí estaba Bastien sin polera, con su hermoso torso desnudo, sus tatuajes en la espalda se veían perfectamente cubriendo esos músculos que se le marcaban, Ka