Era la mañana siguiente, y Kate despertaba abrazada a Bastien, quien dormía profundamente, ella miró su rostro y acarició su pecho, Bastien se había vuelto aún mas guapo con los años, besó su cuello y su pecho y acarició su rostro con sus manos, Bastien besó sus dedos y sonrió.
— Buen día amor mío, como dormiste.
— Bien, quería mirarte antes de irme a trabajar.
—Mmm, que tal si nos quedamos hoy en camita, no trabajamos en todo el día y hacemos el amor una y otra vez. – Kate sonrió y besó a Bast