A la mañana siguiente Kate despertaba, había dormido bien después de casi un mes de insomnio, el aroma de Bastien aun permanecía en la habitación, miró a su lado y la cama estaba un poco arrugada, tomó la almohada y ahí estaba el aroma de Bastien.
Durmió aquí – susurró, molesta por la actitud de Bastien, un olor a tostadas y café la invadió, se sentó y notó que estaba vestida igual que la noche anterior, con la diferencia que estaba arropada, por lo menos Bastien había respetado eso y no la desv