Luna de miel.
En la mañana, Kate despertaba sola, Bastien no estaba por ningún lado, la noche anterior estuvo llena de pasión, Kate sonreía tan solo con recordarlo, la puerta sea abrió y Bastien entró con una bandeja de desayuno, una sonrisa apareció al verla despierta, una bata negra de seda lo cubría, dejó la bandeja en la mesita de noche y se acercó a Kate para besarla –
Buenos días esposa.
Buenos días esposo – respondió Kate con una sonrisa –
Ven desayunemos, nos espera el avión
¿A qué hora es el viaje?