Los ojos Ámbar que me ponen nerviosa.
Una vez en la cocina, Bastien empezó a moverse como siempre entre ollas y vegetales cocinando para ella, se sentía tan familiar que Kate empezó a sonreír, su corazón latía al ver a ese hombre cocinar tan bien.
— ¿Cocinas desde mucho?
— Sí, aprendí de pequeño, debía cocinarme mis alimentos y ¿tú cocinas?
— Sí, pero no mucho, aunque tengo una especialidad.
—¿Sí? ¿Cuál?
— Galletas.
— Wow yo amo las galletas.
— Entonces como tu preparas la cena yo prepararé el desayuno.
— Me encanta la idea. — Bas