Habían pasado los días, Bastien estaba mejor, ya sus costillas estaban sanando, Kate no se había despegado de su lado, le había conseguido comida y ahora se la estaba dando.
Mmm, está rico.
Encargue filete con arroz, tu favorito así no me reclamas con comida de enfermo.
Ay, ay mi costilla me duele – Bastien gemía teatralmente por sus heridas que ya no dolían –
Te haré que duela de verdad si sigues fingiendo – Bastien se reía mientas seguía comiendo –
Gracias por cuidarme
¿cómo no hacerlo si ere