A la mañana siguiente Kate dormía abrazada a Bastien, este la sujetaba firme contra su pecho, un carraspeo de garganta los despertó –
Espero no incomodar – dijo el doctor con una sonrisa, Bastien se estiró y refregó los ojos mientras Kate aún dormía –
Doctor dígame. - Susurró -
Cómo pasó la paciente.
Bien durmió de corrido.
Excelente, firmaré el alta, - decía mientras revisaba el suero. - este es el último, enviaré a una enfermera para que le retire la vía, una vez se acabe el suero se podrán