Curar un corazón roto es difícil, pero curar un alma rota es aún peor.
Aracely estaba despertando, estaba totalmente aferrada a Lucca mientras dormía, Lucca le acariciaba su cabello mientras sus ojos estaban cerrados, Ara se alejó un poco.
Perdón, yo…
Sht, no me molesta Ara, tranquila – Lucca abrió los ojos y miró sus hermosos ojos azules, tan grandes y profundos como el mar, eran los mismos ojos que lo miraban cuando pequeño, pero ahora estaban rotos, la luz que tenía en ese tiempo se había apagado, ya no eran los zafiros brillantes de la niñez, Lucca sonrió de m