A la mañana siguiente Kate se despertaba abrazada a un Bastien cansado, sonrió y besó su cuello, Bastien la apretó contra su cuerpo –
Buenos días princesa, ya despertaste.
Sí, ¿aun estás cansado? – Bastien sonrió –
Anoche estabas insaciable, dormiste 30 minutos y recuperaste tus energías.
Bueno era mi despedida de soltera, debía pasarlo bien.
¿Y fue así? – Bastien abrió los ojos y miró a Kate –
Sí cariño, jamás decepcionas – Bastien besó sus labios –
No quiero dejarte insatisfecha y que mires pa