Luna
Entré con él despacio en casa, teniendo cuidado de no hacer ruido. Los abuelos estaban durmiendo y no quería que nadie se despertara ahora. Cerré la puerta de entrada con cuidado y subí directamente a mi habitación con él justo detrás.
En cuanto entramos, él se quitó la camisa, dejó la pistola en la cómoda de la esquina y se dejó caer en la cama. Se apoyó en la almohada y sacó el celular, esa mirada seria que siempre tenía.
No dijo nada. Solo fui directo al baño, me quité la ropa rápidamen