Diablo 👿
La conversación en la mesa estaba tranquila. Igor comentaba sobre un contrato que había caído y lo mucho que eso iba a afectar los negocios de la semana. Fiera solo escuchaba, callado, pero con la mirada siempre recorriendo el ambiente.
De repente, apareció el camarero. Joven, camisa blanca ajustada en el brazo, sonrisa demasiado simpática para mi gusto. Vino a tomar los pedidos, pero bastó que mirara a Tatiana para olvidarse del resto de la mesa.
—Buenas noches… ¿qué van a querer? —p