Diablo 👿
El sonido de la oficina estaba a todo volumen. Igor estaba a mi lado, revisando unas anotaciones en el celular, y Fiera apoyado en la pared, dando una calada a un cigarro.
—Reúnanse con nosotros allá en el restaurante —dije, dando dos palmaditas en el hombro de Igor. —Quiero resolver ya esa mierda del contrato que desapareció la semana pasada.
—Tranquilo, jefe —respondió él, con esa actitud suya de siempre, sin emoción alguna.
Fiera solo asintió con la cabeza, sin quitarse el cigarro