Estoy sentado al lado de la camilla donde se encuentra mi esposa. En ningún momento he dejado de tomar su mano; quiero que al despertar sea lo primero que vea.
- Perdóname, cariño, debí protegerlos más.
Por primera vez desde que el médico nos dio la noticia del embarazo, poso mi mano en su vientre aún plano. Una parte de mí se emociona al pensar que al fin se cumplió lo que tanto deseábamos, pero, por otro lado, estoy lleno de miedo porque no era el momento.
- Hijo o hija, te prometo que esta ve