Noah supo que algo había cambiado cuando los hombres de gris entraron sin la bandeja de comida. Eran dos, y entre ellos llevaban una pantalla portátil, de esas que se usan en los hospitales para mostrar radiografías. La apoyaron sobre la mesa de metal y la encendieron sin una palabra. La luz azulada iluminó la celda, y Noah vio su propio reflejo en la superficie oscura antes de que la imagen apareciera.
Era un noticiero. El logotipo de un canal de televisión conocido parpadeaba en la esquina in