Maximiliano
Clara da un respingo, retorciéndose las manos sobre el delantal de su uniforme, mirándome con una mezcla de fascinación y pánico absoluto.
—Si no voy a ser Clara Soler… ¿entonces quién demonios voy a ser? —me pregunta, con la respiración entrecortada—. ¿Qué nombre vas a ponerme?
Me permito sonreír de verdad por primera vez en toda la noche. Giro la cabeza hacia Lucas, disfrutando de la jugada maestra que acaba de cruzar mi mente.
—Dime una cosa, Lucas… —le suelto con un tono cargad