75. Solo es ilegal si te atrapan…
Maximiliano
No sé ni qué puta emoción se supone que debo sentir en este preciso instante. Al escuchar las palabras de Clara, una extraña mezcla de alivio corporativo, triunfo y una chispa de diversión que hace mucho no experimentaba me golpea en el centro del pecho.
Va a aceptar.
Lo sé por la forma en que ha enderezado la espalda, por el brillo desafiante en sus ojos verdes y, sobre todo, por esa audacia ridícula de ponerse de pie a dictar condiciones en una suite donde yo sigo siendo el due