54. No voy a quedarme
Clara
—No vuelvas a compararme con el monstruo que tienes como padre. Te lo advierto por lo más sagrado, Clara. Porque si vuelves a pronunciar esa maldita infamia en esta habitación, te aseguro que será lo último que vas a hacer en este hotel antes de que tu querido hermanito Matti termine de patitas en la calle del invierno de Chicago, sin comida y sin el tratamiento médico que tanto necesita. No me tientes, Soler. Porque yo sí cumplo mis amenazas.
Sus palabras vibran contra mi oído, cargadas