53. No me tientes
Maximiliano
En cuanto la frase sale de mi boca, veo cómo Clara se estremece de una manera casi dolorosa, dando un paso hacia atrás como si le hubiera dado un latigazo limpio en el rostro.
Su mirada verde se llena de una mezcla de dolor profundo y decepción absoluta. En ese microsegundo, un eco de mi propia conciencia me da un vuelco en el estómago: me doy cuenta de que acabo de compararla directamente con el hombre del que viene huyendo, igualándola con su propio pasado traumático.
Tengo la d