23. El monstruo de la noche
Maximiliano
Nada más escucharme veo como su respiración se altera, como si el hecho de que yo sepa que hay alguien tras ella la pusiera en pánico… como si pensara que la voy a entregar.
Y bueno,sería una buena tortura… sin embargo la idea no me sienta bien y asumo que es porque no me gusta compartir, no voy a dejar que nadie haga lo que me corresponde a mi.
Clara niega con la cabeza con vehemencia, intentando soltarse de mi agarre, pero yo no cedo un milímetro en su cintura.
—Eso no es asunto s