120. Vamos a poner la trampa
Mximiliano
Camino de un lado a otro del estudio, incapaz de quedarme quieto por más de cinco segundos seguidos. Mis pasos resuenan contra el suelo de madera de la nueva mansión, un sonido rítmico que solo consigue crisparme más los nervios.
Aparento una calma absoluta ante los demás, una máscara de frialdad corporativa que he perfeccionado durante años, pero por dentro siento que voy a explotar en cualquier momento. Hoy es el día. Hoy Clara se encuentra con su padre.
—¿Y qué tal si ella tiene r