Mundo ficciónIniciar sesiónALESSANDRO:
A pesar de la fiesta que organizamos para complacer a mi hijo y que no sintiera tanto la ausencia de su hermana en su cumpleaños, en cuanto vi a Humberto, me encerré con él en el despacho. Lo miré en silencio por un rato hasta que lo mandé a sentarse.
—Humberto, es la última vez que voy a confiar en ti —le advertí—. Si vuelves a decepcionarme, nuestros caminos se separarán.—Perd&oacut






