Mundo ficciónIniciar sesiónLILIAN:
Respiré poniéndome seria. Le dije que no se preocupara. Ese mes y medio me aguanté todo lo que pude. Pero ese día ya había llegado al límite de mi aguante. Porque además de mi problema, Ale me acostumbró a hacerlo todos los días, cada vez que teníamos un chance. Estaba que no sabía qué hacer. Eso de los consoladores no me calmaba, me alborotaba más.
—Cuando Ale subió aho






