Me sentía destrozado por la conversación con Marcelene, entendía que en lo que cabía tenía aún muchas dudas, que existía la desconfianza, pero había cosas que ni siquiera por sus inseguridades podía llegar a justificar.
Es decir, no podía estar constantemente cambiando de parecer, es cierto que yo había sido el que había tomado la decisión de hablarle a mi padre de nuestra relación, que no podía culparla de que él estuviera en el hospital, pero si me hubiera planteado sus dudas antes de marcha