Sabía que había una razón por la cual estaba allí, no me parecía ninguna coincidencia que Maxwell estuviera en la pastelería. No me había percatado que esto había sido un plan de Jess y Thom hasta que habíamos estado allí.
Lo más irritante no era que Maxwell estuviera en el mismo sitio, ni el imaginar que todo esto fuera parte de su plan para que estuviera más cerca de él, sino el que se creyera en derecho de darme órdenes.
Una prenda roja, un ritual, ¿qué más pensaba hacer para aproximarse a