Fui detrás de ella, pero incluso al ir detrás no se detuvo a escucharme, ni siquiera me había dado el beneficio de la duda. En aquellos momentos solamente pensaba en querer arreglarlo todo, en decirle que era una confusión, pero sería una mentira y lo único que no quería volver a hacer con Marcelene era arrastrar mentiras de por medio.
Luego en el estacionamiento, con el corazón vuelto añicos, las preguntas llegaron a mí como un torbellino mientras la veía alejarse en su coche. Aquel era Lysand