20. Ante todos
XIMENA
No sé si estoy preparada para lo que va a pasar, pero ya no hay vuelta atrás.
Sigo aferrada a la mano de Cristopher, como si en su contacto pudiera encontrar el valor que mi cuerpo intenta perder cada vez que avanzamos hacia la entrada. Ya no hay vuelta atrás. Ni física ni emocional. Esta casa representa todo lo que nos separó… y ahora mismo también es lo que podría unirnos o destruirnos.
Mis tacones hacen eco en el mármol del recibidor. Mi corazón también. Él no me suelta, y eso debería