17. Fuego intenso
CRISTOPHER
—¿Estás bien?
Nada. Ni una palabra. Ni un gesto. Solo se mete al auto como si no estuviera pasando nada, como si no esto no fuera un caos, el que en silencio admito que me hace sentir diferente porque todo era demasiado aburrido.
Ella no habla así que no me queda me que arancar hacia al frente, pero en realidad la estoy mirando a ella todo el tiempo, desde la esquina de mis ojos.
La forma en que se abraza a sí misma, como si se estuviera sosteniendo para no caer, debe tener frío pe