Capítulo 17. ¡te odio, maldito!
Vicky
Me levanto apresurada de la cama al escuchar los pasos fuertes y furiosos de Isaac en el pasillo, y limpio mis lágrimas para que no se dé cuenta de que he estado llorando. Él abre la puerta sin pedir permiso y llega hasta donde me encuentro frente al tocador, fingiendo acomodar mi cabello.
—¿Qué haces aquí? —cuestiono tratando de sonar firme, pero hay un leve temblor en mi voz que espero no haya notado.
—Solo vine a aclararte algo —dice cruzando los brazos frente a su pecho—: A mí nadie m