Capítulo 35. Alfa y Luna
Vicky
Isaac no duda al entrar a la habitación, y debo confesar que el simple hecho de tenerlo de vuelta me pone nerviosa. Toma mi mano con seguridad y juntos atravesamos el cuarto hasta llegar a los pies de la cama donde nos detenemos sin saber qué hacer.
Observo mi aspecto: estoy sucia, mi cabello es un desastre y algunas hojas secas del bosque se han adherido a mi vestido sin haberme dado cuenta. Isaac no se encuentra en mejor estado. Su ropa desaliñada y cabello revuelto me llevan a recordar