Capítulo 16. Coraza rota
Vicky
Isaac se queda dormido a mi lado en cuanto toca la cama y me es inevitable observarlo embobada por un momento; su fachada de macho alfa no parece tan amenazante ahora que descansa tranquilo, agotado. Elevo mi mano sin ser consciente y me permito acomodar un mechón de su cabello con el temor de que despierte e intente alejarme por tal atrevimiento.
Todo en él exuda dominio: su rostro fuerte, enmarcado por esas cejas pobladas y expresivas que normalmente se encuentran fruncidas con molesti