Narrador.
El invernadero era un rincón lleno de plantas medicinales y flores vivas qué Maribel había transformado en su mejor santuario para despejar la mente. Eloise y Maribel estaban sentadas cerca de una planta hermosa, por fin habían tenido un momento de descanso mientras sus esposos cuidaban a los niños.
—Si me hubieras dicho hace seis años que pasaría mis tardes libres tomando té y quejándome de las travesuras de los niños, no podría creérmelo —comentó Maribel con una sonrisa nostálg