Narrador.
Cada año los reyes hacían un banquete donde invitaban a todos los clanes del bosque para celebrar la paz y la unión entre ellos.
—¡Diana, devuélveme eso ahora mismo o le digo a mi mamá! —gritó Leo, intentando alcanzar una brocheta de dulces que su hermana gemela mantenía en el aire.
—¡El que se fue de su silla perdió su merienda, Leo! —le respondió Diana con una risa traviesa, esquivando el manotazo de su hermano con una agilidad idéntica a la de Roxana—. Además, tú ya te comiste